Buscar hipotecas baratas para otra nueva vivienda

Estos préstamos, dejan a sus titulares adquirir una segunda residencia sin precisar vender la primera.
El incremento de la familia, un traslado por cuestiones laborales… son ciertas situaciones que animan a muchas familias a buscar casa nueva, prácticamente siempre y en toda circunstancia mayor y más cara que la que ya se tiene registrada en propiedad. Mas la mayor parte de quienes se hallan en esta situación no desean vender su residencia precedente precipitadamente, o bien por un costo inferior al que dicta el mercado inmobiliario.

Para atender a las necesidades de esta clase de clientela, poco a poco los bancos y cajas de ahorro se han decantado en los últimos tiempos por los préstamos de cambio de residencia, una modalidad hipotecaria que ofrece a sus titulares, la posibilidad de adquirir una segunda residencia mientras que aun no se ha vendido la primera. Está en especial destinada a aquellas personas que precisan financiación para cambiar de casa y desean, por si fuera poco, contar con del dinero de la venta de su casa actual. Con esta hipoteca se puede lograr hasta un cien por ciento en la financiación de la nueva residencia, más los gastos que produzca esta operación y el traslado, sin verse en la obligación de desprenderse de la noche a la mañana de la casa precedente. Hay otras alternativas que, sin llegar a financiar la totalidad de la residencia, llegan al setenta por ciento o bien ochenta por ciento de exactamente la misma.

Nos comentan en Fercogestion, que las condiciones del préstamo son tentadoras, en tanto que desde el primer instante el suscriptor de este producto paga tan solo la cuota del préstamo de la casa que comprará (tal y como si ya hubiese vendido la primera residencia). La enorme ventaja de este sistema, consiste en que no se corre ningún peligro de perder la residencia que se quiere adquirir, ni tampoco hay que deshacerse de forma precipitada de la residencia que ya se tiene, por el hecho de que se dispone de un plazo de un año para venderla sin abonar ninguna cuota de préstamo a lo largo de ese intervalo de tiempo.Ciertas entidades, aún, rebajan los modelos de interés que se aplican en las hipotecas baratas, si bien esta medida está destinada solamente a clientes del servicio de preferentes.

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Las condiciones son muy provechosas de entrada, más los intereses se endurecen tras un corto periodo inicial.
A primera vista, este género de hipoteca ofrece unas condiciones provechosas para su titular, pues deja no abonar ninguna cuota a lo largo de los primeros meses. Mas absolutamente nadie da “duros a cuatro pesetas”, y este periodo de exención es verdaderamente cortísimo, entre 6 meses y un par de años.

Sucede los mismo con las clases de interés aplicados, en tanto que en el periodo inicial son muy competitivos, en torno al 4 por ciento , para pasar más tarde al 5 ó 5,5 por ciento a lo largo del resto del periodo, el mayor en la vida de la hipoteca.

Entre las primordiales peculiaridades del producto, resalta que se adecúa a todos y cada uno, deja su contratación a interés fijo o bien variable, y con posibilidad de referenciarlo al Euribor o bien al IRPH (índices de Referencia de Préstamos Hipotecarios). Sobre su duración, el plazo es precisamente igual que el que ofrecen otros géneros de hipotecas, y se pueden localizar de hasta cincuenta años de amortización, si bien la tónica general del mercado es darlas a un periodo medio de entre veinticinco y treinta años.

Su funcionamiento

El mecanismo de estos créditos puede parecer algo complicada, más es una fácil solución a los inconvenientes de financiación de una familia en los periodos de tránsito, hasta el momento en que se ocupe la nueva residencia. Se forman dos préstamos hipotecarios: uno sobre la residencia que se vaya a adquirir, y otro concreto sobre la residencia que se pone en venta.

En el préstamo sobre la residencia que se va a poner en venta, se dispone de un determinado período temporal (normalmente entre uno y dos años) a lo largo de los que la persona perjudicada solo debe atender al pago de los recibos del préstamo de la nueva casa. Este sistema hipotecario deja que desde el primer instante, se paguen cuotas más reducidas, tal y como si se hubiera vendido la primera de las casas, con lo que únicamente se deberá atender la cuota del préstamo de la casa que se adquiera. Por si fuera poco, no se corre el peligro de perder la residencia que se quiere adquirir, por el hecho de que se puede efectuar la firma de la nueva casa inmediatamente.

diciembre 11th, 2015 by